¿Qué es TEA?

El Trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del desarrollo neurológico y debe estar presente desde la infancia o niñez temprana, pero puede no ser detectado hasta más tarde. Se presenta en cualquier grupo racial, étnico y social, y es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas.

Según el Instituto de Salud Carlos III, uno de cada 100 niños en edad escolar presenta
algún trastorno dentro del espectro. Hay más de 200.000 afectados en España y 67 millones en todo el mundo.

Los Trastornos del Espectro Autista (TEA) son todavía una diversidad funcional relativamente desconocida, pese a ser identificada en 1.943. A esto se une que no existen pruebas médicas específicas para su diagnóstico, sino que éste se basa en la observación y valoración de la conducta. Además, las personas con TEA no presentan ningún rasgo físico que les distinga. Esta “naturaleza invisible” dificulta la comprensión de los esfuerzos con los que las personas con TEA afrontan los retos del entorno.

Actualmente no existen medios efectivos para prevenir el autismo, ni tratamientos totalmente eficaces o cura. Sin embargo, las investigaciones indican que una intervención temprana en un entorno educativo apropiado, durante la etapa preescolar, puede tener mejoras significativas para muchos niños pequeños con trastornos del espectro autista. Tan pronto como se diagnostique el autismo, la intervención temprana debe comenzar con programas eficaces, enfocados en el desarrollo de habilidades de comunicación, socialización y cognoscitivas. Y el tratamiento debe acompañar a la persona con TEA a lo largo de todo su desarrollo personal ya que sus dificultades le acompañarán a lo largo de toda su vida.

Tan pronto como se diagnostique el autismo, la intervención temprana debe comenzar con programas eficaces, enfocados en el desarrollo de habilidades de comunicación, socialización y cognoscitivas para conseguir que las personas con autismo alcancen un grado lo más óptimo posible de autonomía y dotarles de habilidades de cara a la independencia futura y la integración, promoviendo su presencia y participación en la comunidad.

 

Los TEA, según el nuevo DSM-V, presentan:

·         Deficiencias en la comunicación social y en la interacción social. Pudiendo reflejarse en la reciprocidad emocional, en las conductas comunicativas no verbales que se utilizan en la interacción social o en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones sociales.

·         Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. Es decir, movimientos o utilización de objetos o habla estereotipada o repetitivo, monotonía, inflexibilidad o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal, intereses restrictivos e hiper o hiporeactividad a los estímulos sensoriales.

 

 

Pestaña SEÑALES DE ALERTA

Etapa 0-3 meses

·         No responde visualmente a la cara humana

·         No aparece sonrisa social

·         Irritabilidad constante o pasividad excesiva

 

Etapa 3-6 meses

·         Atención visual y auditiva débil o limitada solo a algunos estímulos

·         Si presenta atención se fija más en objetos que en personas

·         No mira a la cara, ni sonríe como respuesta al hablante

·         Alteraciones del tono muscular, control postural y movimiento.

 

Etapa 6-9 meses

·         No muestra señales de anticipación de rutinas (alimentación, baño, ser cogido…)

·         No atiende a su imagen en el espejo

·         Sonrisas poco habituales y ausencia de risa o carcajada

·         No responde cuando le llaman por su nombre (actitud de sordera)

 

Etapa 9-12 meses

·         No hay respuesta significativamente diferente ante extraños y familiares

·         Desinterés por juegos de interacción social (cucu-trás)

·         Desinterés por los juguetes o juegos repetitivos por los objetos

·         No atrae la atención del adulto ni verbal ni gestualmente

·         No mira donde le señalan

 

Etapa 12-18 meses

·         Menor uso del contacto ocular

·         No responde a su nombre

·         No señala con el dedo para pedir (protoimperativo)

·         No muestra objetos

·         Reacción excesiva o limitada ante determinados estímulos (auditivos, visuales…)

·         No hay atención conjunta (no alterna la mirada entre un objeto y el adulto)

·         Ausencia de imitación espontánea

·         No dice palabras sencillas

 

Etapa 12-24 meses

·         Nula o escasa exploración intencional del entorno

·         No muestra interés por los niños, ni se relaciona con ellos, ni los imita

·         No sabe jugar a juegos convencionales (coches, construcciones…) ni de simulación (muñecos, cacharritos…)

·         Repite conductas repetitivas o estereotipadas con las manos o el cuerpo

·         Ausencia de palabras con sentido comunicativo

·         Comunicación emocional precaria o ausente (contacto ocular)

 

Signos de alerta inmediata:

·         No balbucea y no hace gestos (señalar, decir adiós con la mano…) a los 12meses

·         No dice frases espontáneas de dos palabras (no ecolálicas) a los 24 meses.

·         Cualquier pérdida de habilidades del lenguaje o a nivel social a cualquier edad. Retroceso significativo a cualquier edad en habilidades sociales o lenguaje